viernes, 18 de febrero de 2011

Contamíname.




Lo mío lo mejor. “Santiago y cierra España…” La autarquía y la confabulación…
Pero qué solitos y pobres nos quedamos cuando este hermoso pueblo decidió cerrarse  al mundo. Por el contrario, nunca fuimos más grandes y luminosos que cuando, abiertos a mil fronteras, decidimos compartir arte y ser. Llevamos y trajimos y, en el camino, hicimos y nos hicieron nuevos…
No se me antoja nada más español que la honda espiritualidad castellana. Para plasmarla, no obstante, hicieron falta el verbo de Roma, el decir de Oriente, las piedras de Europa…, los mismos que fueron llevados por almas audaces más allá de la mar océana,  siglos después.
Quién iba a decir a Gerardo Diego que la inspiración para sus tres sonetos al Ciprés de Silos se iba a ver facilitada por los monjes benedictinos franceses de Solesmes, los mismos que reconstruyeron el monasterio en 1880, abandonado desde la desamortización de 1836.
Él ya alcanzó sus particulares “delirios verticales” y  su obra universalidad, como la de todos los sacrificados poetas del 27. Universales aspiran a ser, también, estas líneas en el abrazo a los millones de humanos que vinieron a España en los últimos años, en son de buena voluntad, a la procura de felicidad y un mundo mejor.


EL CIPRÉS DE SILOS

Enhiesto surtidor de sombra y sueño
que acongojas el cielo con tu lanza.
Chorro que a las estrellas casi alcanza
devanado a sí mismo en loco empeño.

Mástil de soledad, prodigio isleño,
flecha de fe, saeta de esperanza.
Hoy llegó a ti, riberas del Arlanza,
peregrina al azar, mi alma sin dueño.

Cuando te vi señero, dulce, firme,
qué ansiedades sentí de diluirme
y ascender como tú, vuelto en cristales,

como tú, negra torre de arduos filos,
ejemplo de delirios verticales,
 mudo ciprés en el fervor de Silos.


PRIMAVERA EN SILOS

Ahuyenta el sol los delicados hilos
de una lluvia viajera. Y, pregonero
del hondo y fresco azul , un novillero
ruiseñor luce su primor de estilos.

Los perales en flor, nuevos los tilos;
el ciprés, paraíso del jilguero.
Qué bien supiste, hermano jardinero,
interpretar la primavera en Silos.

Ay, santa envidia de haber sido un monje,
un botánico, un mínimo calonge
-frescor de azada y luz de palimpsesto-,

y un anónimo y verde día, cuando
Dios me llamase, hallarme de su bando
y decirle: "Bien sabes que estoy presto".




AUSENTE

Cielo interior. Tu aguja se perfila
-oh, Silos del silencio- en mi memoria. 
Y crece más su llama, ya ilusoria,
y más y más se pule y esmerila.

Huso, ya sombra, que mis sueños hila,
al sueño de la rueca, claustro o noria
rueda el corro de estrellas por la historia
y aquí en mi pozo tiembla y escintila.

Ciprés, clausura y vuelo, norma, eje,
de mi espiral espíritu rodando
la paz que en tus moradas se entreteje.

Quiero vivir, morir, siempre cantando,
y no quiero saber por qué ni cuándo.
Sálvame tú, ciprés, cuando me aleje.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Otra de Raphael.

La habré oído cientos de veces. Da igual, cada vez me causa más asombro. Es que esta voz no es de este mundo, o sí, qué sé yo... Modulación y vocalización perfectas. Capaz de subir de primera a séptima, quién dice a séptima, cómo saber hasta dónde sube... a la vez que despliega tonos y matices preciosísimos. La canción se llama "Ave María" y la interpreta en la película "El golfo", rodada en México en 1968. Me deja boquiabierto contemplar en este vídeo su boca mientras adapta su lengua a su cavidad bucal para desplegar ese torrente poderoso. Hay un momento en que llega a vérsele la vibración de la campanilla...  Qué más decir, mejor callar y que cante Raphael...

martes, 15 de febrero de 2011

DE AQUÍ NACIÓ TODO.


Estos días atrás volvió a tocar hacer limpieza en el “doblao” de casa. Sobre una estantería en uno de sus rincones más secos y umbrío reposa la bolsa que contiene todos los diseños que dieron lugar y vida a la capilla de mi Cruz de Arriba. Cada vez que esto sucede, la desempolvo, saco los papeles para que se aireen y procedo a volverla a colocar en el mismo sitio.
Esta vez se escurrió, de entre todos, la cuartilla que dio origen al proyecto. No la había vuelto a ver en años, es más, ignoraba que aún existiera. Me hizo estremecer hasta las lágrimas. Regresaron de golpe mi exigua mesa de trabajo y mi cuarto de la Calle Larga, la amada figura de mi madre dándole el visto bueno. Ella fue la primera persona que la conoció.  Y tantas y tantas vivencias más que van asociadas en mi mente a este querido proyecto hecho realidad. Luego vendrían centenares de dibujos más para ir suministrando a todos los profesionales que trabajaron en la obra, pero éste fue el primero y, por lo tanto, el más querido… Tal vez algún día me decida a irlos escaneando todos y contar en el blog las peripecias que suscitaron. Darían para un libro gordo.
Es muy pequeño y bastante chapucero. Está realizado a lápiz en una cuartilla, mitad escuadra y cartabón mitad mano alzada. Días vendrían luego para poder aplicar los conocimientos de escalas y descriptiva aprendidos, sobre todo, de don Luis Fernández de Retana Almansa, mi gran profesor de dibujo en el Politécnico de la Rábida. Quién me iba a decir a mí, que terminé orientándome por el inglés, que tendría una oportunidad en mi vida para aplicarlos. ¡Y qué oportunidad…!
Quiero, en este punto, animar a todos los chavales a continuar estudios. Los que sean, aunque les parezcan poco prácticos. Un día terminarán valiéndole. La vida del estudiante es sacrificada, pero las recompensas siempre terminan llegando. Así que, por favor, les ruego a todos ellos que no abandonen su formación… Me resulta tan triste ver a tantos jóvenes villarraseros por las esquinas con nada que ofrecer…
Este dibujillo dio paso a uno mayor para ser presentado al concurso organizado por mi Hermandad y, a partir de aquí, todo es historia escrita en sus libros de actas y realidad gozosa que saluda a todo el que enfila la arteria principal de Villarrasa.
En esta vida me ha tocado y me toca, como a todo el mundo, sufrir  por diversos motivos; pero en otros grandes aspectos me considero un tipo con suerte. Levantar la capilla de mi Cruz me resulta todo un privilegio con el que el destino me premió con sólo veintisiete años. Tener a tantas personas de calidad pendientes de mis trazas y mis decisiones fue todo un regalo, un rito iniciático del que estar agradecido mientras el cuerpo me haga sombra.
Cuando veo a las personas que luchamos por ella, ya casi ninguna está en la Junta, mirarla y emocionarse, yo también lo hago hasta los tuétanos… El capricho fue mío, el parto de todos… Creo que tuvimos muchísima suerte, la tuvo la Hermandad, teniéndonos los unos a los otros: un presidente trabajador, generoso y comprensivo; un administrador correoso y eficiente; unos vocales apasionados… Distintas ideologías y edades convergieron en un fin ambicioso e ilusionante… Todos a una… Los hermanos lo vieron, creyeron en ello, les gustó y el empujón que nos dieron fue tan enorme que casi ha llegado hasta el día de hoy…
Desde entonces ha pasado mucho tiempo. El edificio ha ido adquiriendo solera. Ya hay una generación entera que no ha conocido otro… Uno también ha ido evolucionando. Tuve que aprender que la Cruz es sólo una y su Mártir universal. Me fui alejando de banderías y exclusiones. Fui consciente de que mi soberbia y prepotencia me impidieron ver durante años la Sangre que tiñe el Madero… Abrí mi mente y lo primero que contemplé fueron mis propias limitaciones.  Dejé de creer en muchas cosas, pero lo sigo haciendo en Ella y en el sacrificio como virtud generadora…Me he vuelto más exigente y cascarrabias pero, qué caramba, lo volvería a hacer…, aunque antes, eso sí, pediría perdón…

sábado, 12 de febrero de 2011

VÍA VERDE DEL TINTO. Yo denuncio…


Salgo con el ánimo gozoso, aprovechando el sol y la temperatura de esta primavera adelantada a febrero, a recorrer en moto nuestro campo. Esta vez el paseo me lleva, vía de Riotinto arriba, hasta el Pantano del Corumbel.
Pero, mira tú por dónde, todo el gozo que se me prometía minutos antes se me cae a los pies al comprobar la triste realidad de la ruta. Me refiero a la vía, no al sobrecogedor paraje. Ruedo sobre las ruinas de la que podría haber sido la vía verde más singular y bella de Europa. La misma que nuestros nefastos administradores han permitido expoliar, ocupar, destruir y arruinar en poco más de treinta años desde el cese de su uso minero. Unos políticos de pacata visión cortoplacista, empeñados unos en hacerle la puñeta a los otros, no vaya a ser que se apunten el tanto, y entre todos haciéndonosla a los ciudadanos, los únicos perjudicados al no poder aprovecharnos del disfrute y los beneficios que tal infraestructura hubiera generado.
El pasado fin de semana paseé por vías verdes en medio de la nada en el Alentejo portugués. No pude dejar de añorar la nuestra en su paraíso. No perdono a los que, sin ver más allá de sus narices y de las cifras de sus réditos, no han creído en ella y no han permitido al mundo venir a conocerla y admirarla como algunos de aquí, a duras penas y salvando obstáculos, hacemos.
Selvas húmedas, desiertos, sabanas, praderas, cañones… hay muchos. El Tinto y su cuenca son exclusivos y singulares. Nuestra vía verde podría estar ofreciendo a la humanidad parajes, colores, olores y formaciones naturales únicos en el planeta.
De todo eso nos han privado. Así que no se me ocurre mejor música que ponerle a los montajes fotográficos que dos marchas fúnebres, la muy conocida de Chopin y la estremecedora de Richard Wagner. Espero que lo comprendan, pero esto es lo que hay…

viernes, 4 de febrero de 2011

LA BANDERA DE ESPAÑA.


Mi primera estancia en el Reino Unido coincidió con la boda del sempiterno Príncipe de Gales con Lady Diana Spencer. El país entero, cada ventana, cada calle, se llenó de motivos decorativos de celebración, bajo el denominador común de los tres colores de la Union Jack. Si entrabas en conversación con los lugareños, no dudaban ni un instante en dejar patente el orgullo que sentían al usar aquel símbolo que les había servido tanto para ganar imperios como para unirse contra el tirano. No pude dejar de sentir una mal disimulada envidia.
Aquí para lo único que habíamos usado la Bandera, (oro, sangre e imperio como ninguna), en el último siglo,  es para arrojarla a la cara del contrario e imponérsela por la fuerza. Incluso bien entrada la transición y hasta nuestros días hay quien, impúdicamente, la luce como parte de su indumentaria personal para remarcar y hacer evidente una ideología concreta. Esta marrana costumbre de los españoles consistente en hacer banderías con los sagrados símbolos de todos…

 El otro día llegué al piso donde estudia mi hijo en Sevilla y me encontré la roja y gualda formada con pinzas de tender en una de las cuerdas de la terraza. No sé si alguno de los que allí conviven había sentido un arrebato patrio o ardores postmundialistas.
Le pregunté:
-         - Enrique, quién ha hecho esta bandera…
-          -Yo, papá. Me respondió él.
Me di un punto en la boca y callé. Para qué trasladarle mis frustraciones… 

martes, 1 de febrero de 2011

CRUZ DEL CAMPO.


Hoy ha sido un día frío pero radiante de sol.
En Villarrasa, mi pueblo, en cuanto el tiempo endereza y se le ve la punta a la estación deseada, empezamos a reinar en nuestras fiestas de primavera. El ánimo se levanta o así nos lo parece y cambia el tono y hasta el semblante. La verdad es que este año lo necesitamos de manera especial, después de estos tiempos tan malos que estamos atravesando. 
De tarde, temprano, me di una vuelta por la Vega de Aradilla y llegué con los ojos tintados del rojo, amarillo y ocre de nuestro Tinto. Luego, ya relajado y en casa, he querido seguir con el tono. Así que he retomado el Photoshop y me he puesto con nuestra preciosa Cruz del Campo. Un gran crucero de abajo que fue alumno mío me ha suministrado fotos para recortar y el resto me lo he agenciado en la red, en especial de la web  "La gubia y el tas" , propiedad de Concha R. Worth, de la que he tomado un precioso angelote tallado.
He jugado esta vez, sobre todo, con luces y matices igualados para conseguir homogeneidad cromática. El resultado puede adolecer de algunos detalles un tanto kitsch. No me preocupa. Al fin y al cabo, qué es si no nuestros excesivo barroquismo.
La Cruz, convenientemente iluminada y tratada, luce bellísima. Seguro que va a emocionar a todo el que sepa contemplarla con ojos embelesados. Dejo aquí las imágenes en señal de gratitud a quienes me han facilitado los medios para montar la composición y como homenaje a todos los cruceros de abajo que, como siempre, van a tener el privilegio de abrir el mayo villarrasero. 


Pincha sobre las fotos para verlas a mayor tamaño.



miércoles, 26 de enero de 2011

Berlusconi y la Iglesia.

Estos días, Jesús, Jesús…, en que parece que el Primer Ministro italiano pudiera estar metido en algunos asuntos turbios relacionados con el uso de su entrepierna, se escucha hablar, eso sí de forma suave y medidamente diplomática, a algunos de los máximos dirigentes de la Curia Romana de inmoralidad…

Vaya por Dios… No importa que sean conocidos sus abusos de poder, sus manejos de los medios, su desmesurada riqueza, sus permanentes chalaneos con la justicia… Resulta que la inmoralidad sigue estando allí, en el uso que cada uno hace de los colgajos y agujeros con que madre natura ha dotado al género humano…
Y es que no puede ser de otra manera, habida cuenta de que nuestra Santa Madre aún no ha decidido llamar natural a aquello que, de hecho, lo es… Y tiene a buena parte de su personal viviendo en la autorepresión  y la renuncia (aceptables, no sanas, si voluntarias), cuando no en la hipocresía y el resentimiento…
El día llegará en que esta Iglesia, igual que ha celebrado misas por Galileo y por Giordano cuatro siglos después, decidirá reconciliarse con los asuntos de género y sexo y, llamando al pan pan y al vino vino, convocar a todos los suyos, a todos, en su seno.  Entonces, maravilla, se verá a una mujer gobernar con naturalidad desde la silla de Pedro y a pastoras ocuparse de las diócesis con carisma, algo que tanto se echa en falta hoy en día. Un homosexual, hetero o lesbiana, qué más da, podrá subirse a un púlpito y mirar a sus iguales y a todo el mundo a los ojos, y hablarles de comprensión, verdad, misericordia y caridad… Aunque nuestros santos padres no se lo quieran creer, su grey está más que preparada para ello…
Mientras tanto, a mí que no me vengan con milongas y músicas celestiales. Aun sintiéndome cuerpo de esa Iglesia, hace mucho que decidí dar un paso al lado y mirar hacia esa otra que, por amor a Dios y a los hombres sus hermanos, se deja la vida todos los días en diez mil campos de batalla diferentes, sin aditamentos ni consideraciones añadidos. Por amor purito…  Qué más quisiera yo que Dios me premiara con esas fe y fuerza admirables…

sábado, 22 de enero de 2011

REPETIR CURSO.


Son pocos los postulados a los que los profesionales de la enseñanza nos podamos agarrar con total certidumbre. Métodos y maneras que te valen para mil casos, te fallan en uno y viceversa… En este campo se experimenta, más que en ningún otro, la realidad de que las ciencias humanas no son exactas.
Hay, sin embargo, un convencimiento en el que coincidimos la casi totalidad de los que nos dedicamos a esto: la inutilidad de las repeticiones de curso. En mi caso, con treinta años ya de experiencia en el ramo, lo puedo afirmar a pies juntillas. Repetir curso sólo vale para malgastar recursos. Prácticamente nunca se consiguen los objetivos para los que, en teoría, la repetición se propone. Sí, en cambio, se muestran efectivos los programas de apoyo, de diversificación curricular y la permeabilidad entre momentos y etapas educativos.
Es mucha la frustración que acumulamos los docentes al comprobar, año tras año, cómo grupos de alumnos se ven desnaturalizados y debemos emplear una parte enorme de nuestras energías en atajar problemas de índole tutorial, derivados de los nefastos agrupamientos que nos vemos forzados a hacer, mientras la excelencia se queda por el camino…
El sistema educativo español cuenta con excelentes profesionales que podrían desarrollar un trabajo de calidad y están deseando poderlo hacer. No hay inconvenientes didácticos para que alumnos retrasados puedan seguir su curso natural en años y grupos, con los necesarios apoyos y adaptaciones y considerando momentos evaluativos diferenciados.
El ahorro en personal y recursos sería considerable y la mejora de los resultados se haría evidente en poco tiempo.
Me gustaría poder desplegar, antes de jubilarme, todo el potencial de trabajo del que soy capaz y para el que estoy bien formado y, sobre todo, que las nuevas generaciones de docentes, mejor preparadas que la mía en todos los aspectos, no llegarán al trigésimo año de carrera, como es mi caso, con la frustración de haber estado infrautilizados.
Para ello, soy pesimista, tendría que cambiar el aprecio que nuestros administradores tienen por la educación y dejar de ver el sistema como un mero aparcamiento de niños en los grandes almacenes de los votos…

Foto: www.elperiodico.com
      

martes, 18 de enero de 2011

Sor Juana Inés de la Cruz.

Adoro la poesía. No me gustan, en cambio, los comentarios sobre poemas, aunque reconozco que, leyéndolos, he aprendido mucho. La lírica la entiendo como un cañonazo directo al corazón que produce heridas diversas en cada persona. Parafrasear o tratar de explicar un poema lo considero excesivo y redundante, insufrible cuando lo intentan hacer para mí.
Dejo aquí dos joyas de Sor Juana Inés de la Cruz, mexicana del Siglo de Oro Español. 
En la época de la independencia de las tierras de España en América, principios del S. XIX, hablaban castellano allí sólo tres millones de personas. Sin embargo, ya a principios del XVII se usaba la lengua con esta propiedad en la Nueva España.
El que el idioma se extendiera hasta el nivel de uso actual se debe a los gobiernos criollos de las repúblicas nacientes que optaron por él, como un factor de unificación. Así, puede decirse, sin temor a equivocación, que los países independientes de América hicieron más por la lengua castellana que España había hecho durante más de tres siglos de dominio. Al fin y al cabo, en la mayoría de los casos, los padres franciscanos, dominicos y jesuitas optaban por aprender las lenguas nativas en su afan presuroso de evangelización... que era el principal objetivo de la conquista, bendecido por el Papado...
Llegados a este punto, me gustaría mandar un abrazo de hermano a quienquiera que lea esta entrada al otro lado del charco.


¿EN PERSEGUIRME, MUNDO, QUÉ INTERESAS?

¿En perseguirme, mundo, qué interesas?
¿En qué te ofendo, cuando sólo intento
poner bellezas en mi entendimiento
y no mi entendimiento en las bellezas?

Yo no estimo tesoros ni riquezas, 
y así, siempre me causa más contento
poner riquezas en mi entendimiento
que no mi entendimiento en las riquezas.

Yo no estimo hermosura que vencida
es despojo civil de las edades 
ni riqueza me agrada fementida,

teniendo por mejor en mis verdades
consumir vanidades de la vida
que consumir la vida en vanidades. 


ESCOGE ANTES EL MORIR QUE EXPONERTE A LOS ULTRAJES DE LA VEJEZ 

Miró Celia una rosa que en el prado
ostentaba feliz la pompa vana
y con afeites de carmín y grana
bañaba alegre el rostro delicado;

y dijo: -Goza, sin temor del Hado,
el curso breve de tu edad lozana,
pues no podrá la muerte mañana
quitarte lo que hubieres hoy gozado;
y aunque llega la muerte presurosa
y tu fragante vida se te aleja,
no sientas el morir tan bella y moza:
mira que la experiencia te aconseja
que es fortuna morirte hermosa
y no ver el ultraje de ser vieja. 




 

 

 

 O, como dijo James Dean más de tres siglos después, "Vive deprisa, muere joven y sé un cadáver bonito".

lunes, 17 de enero de 2011

Triana's blues.


La mañana acompañaba y, por motivos familiares, debía pasar el sábado en Sevilla o en Triana, al gusto, (“Y es que soy tan trianero que, cuando voy cruzando el puente, me siento en el extranjero…”)

Así que decidí andar y beberme a bocanadas la mañana de primavera temprana que la estación había decidido regalar.
Ya puestos, y habiendo dejado atrás toda San Jacinto, decidí enfilar la Calle Larga de Triana adelante, buscando enamorarme de los ojos de la Esperanza, si es que alguna vez dejé de estarlo.
Allí estaba. Me la encontré abajo, a la altura casi de mi indigno suelo, como si hubiera decidido acercarme su nombre, que tanto necesito en este tiempo.
Hace mucho que dejé de reconocer en las imágenes rasgos especiales de divinidad. Son divinas como lo pueden ser los cinco dedos de una mano o un humilde guijarro al borde de un camino. Si aceptas un dios, lo tienes que reconocer en todo: en lo alto y en lo bajo, en lo bueno y en lo regular… Y no de diferente manera…
Lo que sí reconozco en ellas es creatividad humana, arte y el trasfondo de una tradición y una fuerza devocional que, a veces, me hace descubrirme rezando ante ellas…
Yo soy de aquí y respondo a la perfección a todos los vicios y virtudes de esta tierra…
Por la tarde-noche, ya duchado y de vuelta en el único lugar donde yo soy un yo completo, Villarrasa, volví a escuchar, hacía años que no lo hacía, el “I put a spell on you” de Nina Simone. Decidí asociarlo con la mañana y el día cerró en hechizo, no podía ser de otra manera.

sábado, 15 de enero de 2011

DIVINOS REFLEJOS.


El ordenador te puede dar alegrías o sofocones. Lo que siempre hace es robarte mucho tiempo, como cuando intentas trabajar en los programas de edición de fotos. Hoy me he puesto a echar unas horillas, con la amplitud que hace sentir un viernes por la tarde, y he conseguido algo resultón.
Jugando con capas, destellos y reflejos me ha salido esta fantasmagoría casi celestial en la que las aguas del Tinto hacen espejear la espadaña y el segundo cuerpo de portada de mi capilla, suspendidos en un halo de luz rosácea y mística. La Cruz preside e ilumina la escena desde lo alto.
Es un bonito fondo de pantalla, con formato 16:9, que ya he instalado en mi PC. Me gusta cambiarlos con cierta frecuencia.
Si alguien está interesado en tenerlo, no me importaría pasárselo, al contrario, me sentiría complacido. Facilíteme una dirección de correo electrónico y, con gusto, se lo mandaría. 

miércoles, 12 de enero de 2011

Campanas de Gloria…



Lucía una preciosa mañana londinense, de luz tamizada y húmeda, la primera vez que caí por los aledaños de Westminster Abbey, allá por agosto de 1981.
De entre todas las impresiones que trataba de asimilar aquellos días mi admirado intelecto juvenil, destacó una: la música de sus campanas. Nunca había oído tañer de aquella manera. Me sonaron alegres, armónicas, deslumbrantes y bellas.
Con el tiempo he apreciado que aquello no era espontáneo, sino que su toque aúna técnica, tradición y estudio, en resumidas cuentas, haber sabido poner la inteligencia al servicio de la creación humana.
Admiro la cultura sajona por muchos aspectos. Éste es un mínimo detalle.
Que Dios me perdone pero, desde entonces, cada vez que escucho repiques españoles, incluidos los de nuestra Fortissima Turris Eburnea, se me antojan pobres, faltos de gracia y musicalidad, cual gallinas sueltas en un corral…

lunes, 10 de enero de 2011

Mucha vida...


Dos son las condiciones básicas que hacen prevalecer unas relaciones humanas armónicas:
- Capacidad de empatía, esto es, asumir siempre el lugar del otro y estar dispuesto a comprender  todas sus motivaciones.
-  Tolerancia, o lo que es lo mismo, dejar siempre una puerta abierta para valorar un punto de razón en los argumentos del oponente.
Cuando alguna de ellas falla, el campo está abonado para la radicalización y el enfrentamiento.
Todo lo anterior está muy bien y la teoría es conocida y cierta. Ahora bien, cuando se produce un acontecimiento como el intento de aniquilación a las bravas de un oponente, como acaba de ocurrir en Estados Unidos con la congresista Gabrielle Giffords y, más, habiendo sido perpetrado por un niño de sólo 22 años, el sentimiento  conduce a considerar algunos planteamientos añadidos:
- Cuál es el caldo de cultivo social y político que favorece la aparición de tamaño monstruo.
- Cuál es la calidad y la cantidad de la formación de los jóvenes en ese lugar.
- Quiénes son responsables de tan nefasto adoctrinamiento.
- Cuáles son las alternativas para que puedan evitarse conductas  semejantes.
Todas estas preguntas tienen respuestas. En sociedad ya se ha experimentado casi de todo y se sabe bien cuáles son los procedimientos y sus resultados. El que se implementen o no depende únicamente de la voluntad de la colectividad, es decir, de que se quiera hacer…
Por mi parte, hoy he vuelto a clases y, al contemplar la alegría y el impulso vital de nuestros chavales, no he podido, por menos, dejar de acordarme de este desgraciado chaval norteamericano de vida desperdiciada, desde hoy carne de presidio.
Quién dará por él los besos que se va a perder.
Quién dirá las palabras de amor que sus labios jamás pronunciarán.
Qué brazos auparán sus hijos perdidos.
¡Quién volviera a los 22…!
Vamos a hablarles de amor, de formación, de proyectos de vida…
Vamos a mostrarles el mundo maravilloso que pueden conseguir con esfuerzo. Trabajemos para facilitarles empleos y viviendas. Exijámosles que sean estudiosos, nobles y sacrificados.
Todo lo demás son milongas y músicas celestiales… Puro veneno, y es tanta la vida que cabe en un hermoso cuerpo de 22 años…

sábado, 8 de enero de 2011

Ganar batallas…

Hoy hemos estado en Sevilla para, aprovechando las rebajas, hacernos con algo de ropa de cama que necesitábamos para la casa.

He llegado cansado, ya se sabe un día en la capital y de tiendas…  No tenía, por tanto, intención de echar mano al teclado y ponerme a escribir.
Me va a obligar el dichoso niño de la Magdalena… Al Corte Inglés de la Plaza de la Magdalena me refiero.
Fue en la caja. Estábamos a punto de pagar y allí estaba aquella madre con niño incorporado… Y digo incorporado porque es demasiado tener que aceptar que una pieza así te venga de serie…
Le estaba montando a la señora un pollo de antología, a los acordes de la consabida llorera caprichosa.
-         - Que me cojas, que me cojas…
-          -Ahora, mi vida, en cuantito le pague a esta señora…
Más berreaba el interfecto.
           -Mira a papá que está viendo allí unas cositas… (A estas alturas el padre ya se había perdido entre los stands).
-         - Que me cojas… (Ahora eran alaridos).
Cuando hubo conseguido lo que quería, comenzó a jipar en brazos:
-         - Agua…
-         - Ay, cariño, la tiene papá en el cochecito…
-          -Aguaaaaa…
-          -Señora, ¿le importaría guardarme la vez en la cola…? (Y se perdió con aquel monstruo tronante en brazos en busca del padre.)
Tras el agua quería con papá de nuevo y, luego, los adornos de un moisés  cercano…
Todo lo fue consiguiendo en su más que calculada estrategia infantil.
Como educador, a estas alturas, ya habréis podido adivinar, la rabia y la impotencia me recomían por dentro… Sabía tan bien lo que se debía hacer ante tamaño desafío… Pero no debía intervenir… Urbanidad mandaba…
Recordaba a mi madre en circunstancias similares o lo que nosotros mismos hicimos, de pequeño, con nuestro Enrique…
-          -¿Vas a llorar sin tener por qué…? Pues, toma, para que sepas por lo que lloras… (Todo el mundo habrá adivinado lo que venía a continuación…)
Hoy en día que tanto se habla del maltrato infantil yo, como educador con treinta años de experiencia, afirmo que un tortazo en similar circunstancia es absoluta y demoledoramente didáctico… Eso, junto con que el niño jamás consiga lo que pretende de esa manera…
A estas edades los niños deben aprender a administrar el “no” como respuesta y a reconocer en sus padres el referente de autoridad.
Son muy listos. Continuamente los pondrán a prueba y, conforme ganen o pierdan estas batallas, irán conformando su personalidad de una manera o de otra.
De los padres depende. Educar exige un gran esfuerzo y no escatimar nunca vigilancia ni tiempo en la tarea. El educador lo es las veinticuatro horas del día o no lo es… Son pocas las ganas que en el mundo actual hay de hacerlo, habida cuenta de las muchas distracciones que nos ofrece y del poco tiempo del que se dispone.
Mi experiencia, sin embargo, me dice que todo debería pasar a un segundo plano ante la capital y apasionante tarea de educar. Nos jugamos mucho en el envite.
Me imagino al niño de la tienda en sus centros de estudio en los años venideros. Un escalofrío me recorre el cuerpo y es que a esta clase de niños, luego, no hay por donde cogerlos…

miércoles, 5 de enero de 2011

ILUSIÓN...

Es cinco de enero y yo de estos zorros…
Aquí sentado ante el ordenador, sumido en la desesperanza, e inerme ante las palabras.
Hoy es el día de los más pequeños. Tienen que recibir el amor y los regalos que su candor merece.
Algunos de mis alumnos me planteaban ya en los meses pasados las dificultades de sus familias para pagar la conexión a Internet.
Miro el panorama y contemplo las subidas de los servicios básicos.
Me hundo al no atisbar soluciones por parte alguna. La propuesta de unos es “toca joderse” y la de los otros “a joderse toca”. Sólo hay intentos de explicaciones para que te acomodes mansamente a la puñetera realidad, pero no propuestas valientes e ilusionadoras…
Se ha extendido el mantra de que toca vivir peor a ver si inversores (léase evasores) tienen a bien regarnos con su monetaria misericordia.
Mientras tanto, no hay por qué preocuparse. Con tal de que quede un mendrugo y un techo bajo el que refugiarse, aunque sea de teja vana…
Saldrá ganando la poesía… Nada más inspirador que los terrones, “Carne de yugo, ha nacido más humillado que bello…”, para los poetas de España.
Eso sí, unos y otros cuidarán de que no se desinfle el fondo de becas del que sus hijos, habida cuenta de los balances negativos de sus industrias, consultas y despachos, reciban pingües ayudas de estudio … “En la educación está el futuro del país” se les oirá decir a los hipócritas…
Y de Internet, quién nombro Internet, tampoco hay de qué preocuparse. También saldrá ganando… Verterán opiniones en ella los verdaderamente preparados… Los formados y con clase… ¿No es verdad que, a estas alturas, necesita una limpia de tanta bazofia…?
En fin, un mundo mejor, (¡Viva Orwell!), de riesgos calculados. Todo está en la planificación… Como era en un principio, ahora y…
Cinco de enero y yo de estos zorros…

martes, 4 de enero de 2011

HERE COMES THE SUN


Today at last I could have breakfast in a bar in the centre of the village without smoke. I had to wait for more than fifty years to see this new dawn.
I just want to congratulate everyone that made it possible. We must consider where we come from... From a time when smoke was present everywhere around you: from the privacy of a bedroom to the common ground of the great stores, just everywhere...
For one time civilization came to meet us on time, just to let us enjoy what it deeply means... Let it last forever...
Please, forgive me for using English, but today I just want to join the rest of the world in these dates of rejoicing. Thanks be to the Almighty, at last Here came the sun. Enjoy it...


lunes, 3 de enero de 2011

OCAÑA

Perdido entre el aluvión de desventajas que acarrea envejecer, sobresale un evidente beneficio que los años te regalan. La experiencia.
Crear, recrear y elaborar desde el multicolor abanico de perspectivas que te ofrece es una de las satisfacciones que la madurez proporciona. Es como navegar desde un disco duro con una bien llena carpeta de historial y todos los inimaginables enlaces ideales a tu disposición.
Uno de estos enlaces antiguos me lleva, indefectiblemente, a Ocaña, José Pérez Ocaña, pintor cantillanero, homosexual y transgresor que supo poner boca abajo lo humano y lo divino, como sólo determinados andaluces luminosos saben, y hacernos dar de cara con nuestras propias contradicciones.
Supe de él a través de la película “Ocaña, retrato intermitente” que dirigiera Ventura Pons en 1978, que me impactó.
Marchó de su Cantillana natal, impregnado del decir de sus viejas, de la umbría de su cementerio y de sahumerios asuncionistas o pastoreños, a una Barcelona abierta donde poder dar rienda suelta a su expresión.
Tenía que ser de Cantillana, pueblo donde el paroxismo pseudoreligioso alcanza sus cotas más elevadas de toda la baja Andalucía, de donde saliera quien derrumbara nuestras presunciones, poniéndonos ante el espejo de nuestros propios ridículos.
Es esta faceta transgresora suya la que me interesa y la que me aportó una visión diferente de las expresiones de religiosidad tan marcadas en esta tierra. Desde entonces y aunque participé en ellas, por gusto unas veces o por encargo las más, las miré siempre un poco desde una perspectiva Ocaña y fui consciente de estar moviéndome por una senda de fácil deslizamiento hacia el ridículo cuando no, abiertamente, hacia el esperpento…Villarrasa algo sabe de lo que estoy hablando…
Murió de forma tan luminosa como había vivido, achicharrado por un disfraz de papel, alambre y bengalas que se elaboró para unas fiestas septembrinas de su pueblo.
Carlos Cano le dedicó el precioso “Romance a Ocaña” y son multitud los vídeos sobre su persona y obra que pueden encontrarse en la red. Queden aquí estos tres, extraídos de Youtube, como homenaje mío, en ilustración de lo referido.




domingo, 2 de enero de 2011

JUAN RAMÓN

Haber nacido, como él, un 23 de diciembre, lo considero una feliz coincidencia. Haber descubierto su obra y su persona un maravilloso acontecimiento.
La gestación de ese conocimiento fue gradual. Nunca estaré lo bastante agradecido a mi maestro, don Antonio, por aquellas sesiones de dictado diario (qué falta haría volver a recuperarlas) en que tiraba de un librillo verde de pastas desgastadas al que se le caían las uvas agraces y las florecillas celestes y gualdas. Cada día medio capítulo y, cuando se terminaban, vuelta a empezar… Y así ocho años, incluidas las permanencias de verano, que nos pagaba la cooperativa del vino de su fondo social... No sé cuantas veces llegaría a copiar Platero y yo. Lo que sí sé es el paladar y el regusto que aquellas formas producían en mi admirado intelecto de niño. Aún hoy observo, asombrado, matices juanramonianos que se han quedado para siempre, perdón por el sacrilegio, en mi forma de decir y escribir.
Pero no sería hasta 1976 cuando se produciría el deslumbramiento definitivo. Hubo tres motivos que lo propiciaron: la soledad de mi internado en la Torreumbría de La Rábida; el atravesar cada semana los campos de Moguer y redescubrir los vallados que me había dictado don Antonio; y las dos limpiadoras de la residencia, ambas moguereñas, que me hablaban, en especial Rocío quien debía rondar los 70 y había conocido al poeta, de aquel hombre que, a decir de ellas –“estaba loco perdío…”
La soledad me llevó a buscar, de alguna manera y por donde fuera, el olor y las imágenes de mi madre y mi pueblo queridos que había dejado atrás. Los encontré en Platero y yo. Con él subía vega del Tinto arriba, embriagado de rojo y azogue, dejando atrás San Juan y Niebla, hasta tocar mi pueblo con los dedos de la nostalgia o me perdía por los pinares que ardían en verano, o me iba de procesión con la chiquillería en medio de la metalería de la banda o, si quería, me ponía a mirar por encima de las tapias de los corrales, que todo estaba allí…
Platero se convirtió entonces en el único libro permanente de cabecera que he tenido. Tan metido he estado siempre en él que, una noche de viernes de mayo de 1977 en que volvía al pueblo en autostop con Pedro Berrocal y la noche se nos echó encima en Moguer, me pareció estar viviendo un capítulo nuevo suyo, mientras estallaban los cohetes de la Virgen del Rocío en la negrura del cielo moguereño, rutilante de estrellas.
Lo dicho, la soledad me llevó al consuelo del libro, los vallados revividos a la curiosidad por una obra entonces sólo conocida en lo somero y María y Rocío al interés por ahondar en un personaje que se me antojaba fascinante.
Ni la obra ni el personaje me defraudarían. Todo lo contrario…
En 2007, coincidiendo con mi llegada al IES “Alfonso Romero Barcojo” de Niebla y con la conmemoración del quincuagésimo aniversario de su muerte, celebramos un recital de sus poemas en la Iglesia de Santa María de la Granada, protagonizado por la cantante valverdeña Chili que los había musicalizado y grabado ese mismo año. Dejo aquí una creación visual realizada por estudiantes de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla que tiene como base la interpretación de Chili del primero de los Sonetos Espirituales. Lo más emocionante es que se escucha la voz del propio Juan Ramón en uno de los escasos recitados suyos que se conservan.




Al soneto con mi alma

Como en el ala el infinito vuelo,
como en la flor está la esencia errante,
lo mismo que en la llama el caminante
fulgor, y en el azul el solo cielo;
como en la melodía está el consuelo,
y el frescor en el chorro, penetrante,
y la riqueza noble en el diamante,
así en mi carne está el total anhelo.
En ti, soneto, forma esta ansia pura
copia, como en un agua remansada,
todas sus inmortales maravillas.
La claridad sin fin de su hermosura
es, cual cielo de fuente, ilimitada
en la limitación de tus orillas.

jueves, 30 de diciembre de 2010

A la hoguera...

La religión marca muchos de los aspectos de la vida y el pensamiento de los seres humanos, más si, como es el caso, el calendario hizo coincidir parte de tu vida con aquella España de credo oficial y costumbres marcadamente religiosas. En consecuencia, más de una de las entradas de este blog harán alusión directa al fenómeno o tendrán algún tipo de concomitancia con el mismo.



















Corría el año 1981 cuando visité Inglaterra por vez primera. Permanecí un mes en aquel país, acogido por la familia de mi querido Andrew, formada por una madre católica ferviente, de ascendencia irlandesa; un padre protestante de la Iglesia de Escocia, pero que fabricaba tapices para la parroquia de su esposa; y cinco hijos, todos católicos. Me hicieron sentir como uno más de la familia. Acudíamos a misa los domingos a su parroquia de St Bernadette's y, en torno a la iglesia, desplegaban su abanico de relaciones y conocimientos en el que fui introducido. ¡Qué bien vinieron a mi inglés todas aquellas conversaciones! Recuerdo con cariño a Father Carey, el abierto y campechano cura irlandés que la regía. Hace poco me encontre en la red una foto de Hilda, la madre, tan fiel como siempre a su grupo parroquial.


Con los años he regresado en varias ocasiones. Una de las últimas, tras la muerte de mi padre, residí, por mediación de mi amigo, en casa de una sensacional maestra jubilada, de porte y maneras victorianos, que me acogió con celo y dedicación. Mrs. Moorehouse, así se llama, es anglicana. Como es natural, traté de agradarle en todo, incluida la religión. Una mañana de domingo le rogué que me permitiera acudir al servicio, así se llaman las misas anglicanas, con ella. Fuimos a St. Thomas' y quedé maravillado por todo:
- El servicio idéntico a las misas del S. XVI, momento de la separación de la iglesia de Inglaterra, con los ministros de espalda.
- La música, los cantos.
- Las invocaciones a Dios y a Santa María.
- El mismo Credo.
Llegada la hora de la comunión me levanté y fui a recibirla. En ningún momento tuve la convicción de estar pecando y no lo he confesado hasta el día de hoy. Creo que si alguna vez algún demonio tiene que arrastrarme a algún infierno será por otra cosa y no por haber compartido la comunión con los hermanos protestantes. Con el tiempo Hilda, la madre ya mentada de mi amigo, terminó enterándose. Su estupefacción fue absoluta y es que la separación de ambas confesiones allí es tajante y radical.
De haber vivido en otra época, me hubieran estado esperando a mi vuelta a España los del Tribunal del Santo Oficio y hubiera pasado, sin escala de tránsito, al Castillo de San Jorge en Triana y de allí directo a la hoguera en la Plaza de San Francisco o en La Pasarela. Recomiendo al efecto la lectura de El Hereje, de Miguel Delibes y de Felipe II de Geoffrey Parker.
Son otros tiempos por fortuna. De cualquier manera, merece la pena extraer varias consideraciones finales:
- El hecho de poder viajar y ampliar horizontes un chaval de familia pobre fue posible gracias al sistema de becas puesto en marcha por la democracia española. Me considero un privilegiado. Fui de los primeros villarraseros en poder hacerlo. Entre mi beca y lo que saqué aparte de un trabajo de copistería que me agencié, con enorme sacrificio, pude viajar y ampliar mi visión de la vida. Es de lo mejor que me ha podido pasar nunca.
Hoy en día en que parecen pintar bastos, convendría mantenerse vigilantes y exigentes para que todo chaval con capacidad y aprovechamiento pudiera seguir haciéndolo. Nos va mucho en ello.
-La religión es hoy un fenómeno en retroceso. Tanto anglicanos como católicos han visto mermado el número de sus fieles practicantes. Es una cuestión de incardinación del mismo en la vida de las sociedades modernas occidentales. Ocurre lo mismo aquí.
-Renovarse o morir. Asombra ver la panoplia de actividades que ofrecen las parroquias aludidas. Cómo se ponen al día, webs incluidas, al servicio de una comunidad moderna en el que las nuevas tecnologías ofrecen muchas nuevas oportunidades. Visítense los enlaces que facilito y, como dijo uno que yo no merezco ni nombrar, -el que tenga oídos para oir...

miércoles, 29 de diciembre de 2010

RAPHAEL

Aquí lo tenéis. Este hombre posee la voz más hermosa que ha dado la música española. Asombró desde niño. Empezó a cantar con sólo tres años.
Sí, me encanta Raphael. No es nuevo. Me gusta desde siempre. Su voz me cautivaba escuchada en las gramolas de feria de finales de los 60, tanto como en los discos dedicados de la radio del momento. Recuerdo un día de verano por estos años, de vacaciones en Valverde con mis tías, en que me senté embelesado en un umbral de la Calle Camacho para escucharlo. Tenían la radio puesta y el formato que me llegaba hasta la puerta distaba mucho del MP3, pero bastó para dejarme allí clavado con devoción.
Sufrí con las reservas con que algunos galleaban:
- Me gusta escucharlo, pero no verlo...
- Maricón, aflojabombillas...
Así las gastaban en aquella España de chulos, beatas y timoratos.
Por fortuna, las cosas cambiaron mucho y uno pudo vivirlo.
Hoy ha prevalecido lo que tenía que prevalecer: su inabarcable calidad como artista y cantante, su voz portentosa...
Es gratificante comprobar como la totalidad del universo musical hispano le rinde pleitesía, habiendo sido promotor y mentor de muchísimas figuras emergentes. Cantantes de la talla de Bunbury o Dani Martín lo tienen como referente y modelo. Es delicioso comprobar como, a pesar de los años y del deterioro natural, su voz es aún capaz de eclipsar a toda la que se ponga a su lado, como quedó bien patente en la última gala de Nochebuena.
Dejo para disfrute de todo el mundo su "Yo soy aquel", con el que representó a España en el Festival de Eurovisión del año 1966. Destacaría en ella cuatro rasgos:
- Su soberbia dramatización.
- Una vocalización perfecta.
- La rica gama de matices y timbres de su voz. (Valga como ejemplo la palabra "sueña". (38'', 1'04'', 1'57'').
- La fuerza y la calidad con que canta las españolísimas "R", sin ahorrarse ni una sola fricación. (48'', 1'41'', tenerrrte...).
Disfrútenlo...

Villarrasa, mi pueblo...


Él me enmarca y define más que cualquier otra circunstancia vital. Digamos que en su despensa de vida es donde más a gusto reposan las terminales de mis sentidos. En él naci y el azar propicio en él me ha permitido vivir todos los días de mi existencia.
Conozco a la perfección por dónde le entran los vientos buenos y las nubes de agua, dónde buscar solanas y repaldos y hasta dónde alcanzan las sombras en cada estación cumplida.
Sea cual sea el punto de su geografía que me guarda, la cruz de sus cuatro puntos cardinales está perfectamente marcada en mi imaginario. Parece poco, pero eso me ocurre en Villarrasa y sólo en mi Villarrasa.
Conforme el natural transcurrir de mi existencia me acerca a su suelo callado, mi preferencia hacia él se encamina con gusto y conformidad.
Cuando a él regreso, al cabo de una ausencia larga o corta, cuánto agradezco el confort y la dulce voz de no sé qué arcano interior que proclama que él es mi sitio natural.
En días de nervios o sosiego, en labor o en vacaciones, cuán grato me resulta perderme por su geografía, que nunca me inquieta. Todo lo contrario, siempre hallo un camino en soledad, un alto de luz..., donde encontrarme y encontrar lo que voy buscando... Paro la moto y me sumo al clamor del silencio. Me dejo subyugar y termino, siempre termino igual, elevando una oración al cielo por los míos mas queridos, que ya son la tierra que me sustenta y por la que camino, (en esto fui criado y así quiero morir). No soy ajeno al sudor de los agricultores a los que saludo. Sus esfuerzos, al fin y al cabo, permiten mi sustento. Estoy seguro que comparto con ellos el mismo amor a esta tierra.
No hay tumulto interior que una tarde por los campos de mi pueblo no sea capaz de acallar. Siempre regreso a casa confortado y aumentado.
Me viene a la memoria en este punto una entrevista reciente que escuché en la radio al alcalde de Gines. Declaraba su preocupación por la falta de suelo para desarrollar determinados proyectos agrícolas, al estar todo el término municipal colmatado por las edificaciones.
Villarrasa no es así. Me resultaría dificil adaptar mi forma de vida a esas circunstancias. Tampoco ha resultado desfigurada por la vorágine constructiva de estos pasados años que tanto ha afeado a pueblos vecinos.
Es, en suma, el lugar donde me siento a gusto por razones obvias; pero el lugar donde podría sentirse a gusto cualquiera de manera objetiva.
Me lo decía mi compañero Nicolás, un biólogo jiennense que estuvo con nosotros en Niebla el pasado curso y al que tuve que arrastrar a vivir aquí, en el piso que le arrendó en la plaza Rafael Castellano, con argumentos más que persuasivos y luchando contra la opinión de todos:
-"Gracias, Joaquín, qué bonito el pueblo y qué a gusto he estado todo el curso... El lugar con más calidad de vida en el que he residido en todos mis años de interino. Ni punto de comparación con San Juan del Puerto, en el que me vi obligado a vivir el año pasado. Me quedaría a vivir aquí siempre..."
Yo le respondí:
-"Te lo dije..."

martes, 28 de diciembre de 2010

A LA CARGA.

Va para dos años que no publico entrada en el blog. No han sufrido sequía de ideas los revueltos paisajes de mis adentros. Sólo han estado sembrados de sal y azufre en el tormentoso convencimiento de que no merecía la pena comunicarlas. Tal ha sido el demoledor efecto de un desengaño que sólo los míos conocen hasta qué punto me ha tenido hundido en este tiempo. Al final decidí alzar los brazos para auparme desde el hoyo y sacudirme la tierra. Y, al hacerse la luz, los volví a ver a ellos, mejor dicho, noté que eran los que jalaban de mí. Sí, mis niños. A ellos he dedicado lo mejor de mi oficio y son ellos, a día de hoy, el único faro que atisbo en medio de este océano de incertidumbres en que algunos se han empeñado en convertirnos la vida.
Me llegaron sus gritos desde Londres y el ánimo se me levantó. Muchos ya sabíamos que el desescombro del muro de Berlín lo íbamos a pagar los paganos perpétuos.
A falta de un potente referente socialista, el liberalismo campa por sus fueros. A donde va a llegar esto aún no puede ni imaginarse. Lo que es seguro es que va a perderse tanto de lo conseguido que, al final, la presión volverá a hacer reventar la caldera. El personal no se va a conformar con la sopa boba, despues de haber conocido un mundo mejor.
En Inglaterra ya están saltando algunos remaches. Como le dije hace unos días a mi querido Andrew, "el tuyo es un país con futuro". La juventud española, mientras tanto, duerme... Nos llevan dos combas de ventaja...




domingo, 21 de junio de 2009

POR ELLOS.

Por ellos, por una sola de sus sonrisas, merecen la pena todos nuestros esfuerzos.
Estuve todo el curso azuzándolos para ganar el concurso de decoración de aulas. Los tuve todo el año buscando ideas en la red, dibujando, pintando, recortando, pegando, atando...
Al final, el esfuerzo mereció la pena. Ganamos y pudieron ir gratis a la Isla Mágica. Yo, qué duda cabe, disfruté más que ellos. No con las atracciones y los espectáculos, sino con la luz de sus rostros. Al fin y al cabo, ellos dan sentido a mi vida...

viernes, 5 de junio de 2009

HAY ESPERANZA

Por muchos motivos que haya traido mayo para dudar de la condición humana, el día de hoy se me abre a la alegría del hombre y a la confianza en él. Y no es que aquella duda resulte menos fundada que entonces ni esta certeza más confiable. Es que el ser humano es así, paradójico en esencia. Villano y noble a la vez, capaz de ejercer las mayores vilezas junto a la misericordia, de arrasar y redimir a un tiempo.
Hoy me toca celebrar la condición humana y sentir el orgullo de pertenecer a ella.
Trabajábamos en clase un texto en el que Mr. Wilson, el viejo guardian de un colegio, pegaba fuego al mismo para vengar los ultrajes que recibió de niño en ese mismo centro por parte de un nefasto profesor. En base a esta situación inicial, se planteó el debate, a continuación, de si era lícita la venganza en determinadas condiciones. Se abrió un turno de palabra y es aquí donde mis alumnos me dejaron más que impresionado. Fueron muchos los comentarios con los que enriquecieron la reflexión:
- El caso de la pobre niña sevillana y lo mal que funciona hoy la justicia en España.
- Mejor esta justicia que la de épocas pasadas en las que se mataba a discreción y los asesinos andaban impunes por las calles.
- El crimen de las estanqueras sevillanas y la pena de muerte.
- Las arbitrariedades de la época de la dictadura. (Aún los abuelos siguen informando).
- Los métodos de Stalin. (Es maravilloso tener un alumno ucraniano).
Las conclusiones a las que llegaron fueron unánimes y muy sentidas por todos ellos:
- Vale la pena dejar que la justicia actúe en todos los casos.
- Es preferible que escape un culpable a que se ajusticie a un inocente.
Cuando un grupo de chavales, de no más allá de quince años, demuestra tener un sentido tan estricto de lo justo y lo conveniente y es capaz de alumbrar, sin otra presión de adultos que la de la mera moderación, tales conclusiones, puede proclamarse a las claras que este mundo no está perdido. Hay esperanza...
Y si, encima, parte de ese debate se ha intentado hacer en inglés, la esperanza se vuelve moderna y universal...

lunes, 18 de mayo de 2009

UNA ROSA PARA DON MARIO.










Hay primaveras que se empeñan en ser inviernos. Ésta es una de ellas, de oscuridad persistente. Y, encima, se me muere don Mario. Es, junto con Juan Ramón, poeta de cabecera para mí. Del uno admiro su sonora espiritualidad, del otro su compromiso y su llaneza. Las obras de ambos son biblias imprescindibles que ayudan a sustentar el difícil equilibrio de mi persona.
Se ha llevado a don Mario el avanzado otoño uruguayo y parece como si toda la tristeza de la estación se hubiera trasladado hasta aquí, en una transmutación de hemisferios. Para él, rosas de mi patio...
Quisiera poder decir muchas y muy inspiradas palabras en homenaje suyo. Pero mejor callar y dejar que él lo ocupe todo. Por muy negros que sean los días, siempre quedará su palabra para iluminarlos.

PASATIEMPO

Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía

luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque era océano
la muerte solamente
una palabra

ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otros

ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.


Mario Benedetti


AUSENCIA DE DIOS

Digamos que te alejas definitivamente
hacia el pozo de olvido que prefieres,
pero la mejor parte de tu espacio,
en realidad la única constante de tu espacio,
quedará para siempre en mí, doliente,
persuadida, frustrada, silenciosa,
quedará en mí tu corazón inerte y sustancial,
tu corazón de una promesa única
en mí que estoy enteramente solo
sobreviviéndote.

Después de ese dolor redondo y eficaz,
pacientemente agrio, de invencible ternura,
ya no importa que use tu insoportable ausencia
ni que me atreva a preguntar si cabes
como siempre en una palabra.

Lo cierto es que ahora ya no estás en mi noche
desgarradoramente idéntica a las otras
que repetí buscándote, rodeándote.
Hay solamente un eco irremediable
de mi voz como niño, esa que no sabía.

Ahora qué miedo inútil, qué vergüenza
no tener oración para morder,
no tener fe para clavar las uñas,
no tener nada más que la noche,
saber que Dios se muere, se resbala,
que Dios retrocede con los brazos cerrados,
con los labios cerrados, con la niebla,
como un campanario atrozmente en ruinas
que desandara siglos de ceniza.

Es tarde. Sin embargo yo daría
todos los juramentos y las lluvias,
las paredes con insultos y mimos,
las ventanas de invierno, el mar a veces,
por no tener tu corazón en mí,
tu corazón inevitable y doloroso
en mí que estoy enteramente solo
sobreviviéndote.

Mario Benedetti